Possession (escrito con doble S las dos veces) es una película del director polaco Andrzej Żuławski, con Sam Neill e Isabelle Adjani de protagonistas. Se estrenó en 1981 y se llamó en España La posesión, en México Posesión a secas, y en Argentina Una mujer poseída.
La película nos introduce en la debacle de un matrimonio que entra en crisis debido a que la mujer quiere dejar al marido. A partir de ahí, la pareja se sumerge en una espiral de crispación, desquiciamiento, violencia, terror, enajenación y autodestrucción. Para complicar más las cosas, tienen un hijo pequeño en común. La batalla por su tutela aumentará todavía más el conflicto.

Detrás de la ruptura matrimonial hay un factor que podemos considerar sobrenatural, o de horror cósmico. Pero este elemento fantástico aparece sólo en momentos puntuales. Donde en realidad pone el foco el director es en las reacciones de los protagonistas. La mujer, a raíz de esa posesión a la que alude el título, desarrolla un comportamiento errático y perturbador. El marido, desconcertado y dolido, también se hundirá poco a poco en el abismo.
Horror lovecraftiano, corporal y humano
Possession es muy intensa, dramática, terrorífica y rara de narices. Tendremos también algo de body horror, horror corporal, y otras cosas inexplicables, como doppelgängers, o seas dobles siniestros. (La profesora del hijo resulta que es igualita a la madre, pero con otro color de ojos y de cabello). Además, descubriremos a mitad de metraje que la esposa (Anna) tiene un apartamento alquilado en secreto para ella sola en el que se está incubado una criatura lovecraftiana. Este ser la domina y la perturba, conque la mujer acabará desquiciada a más no poder.
La criatura, que crecerá y desarrollará tentáculos, fue elaborada por Carlo Rambaldi, responsable también la cabeza del xenomorfo en Alien y de E. T. También trabajó en el Dune de Lynch, entre otros proyectos.
Los actores protagonistas lo dan todo. Están hiperbólicos, desaforados y al borde de un ataque nervioso en toda la peli. Tanto Sam Neill como Isabelle Adjani se dejaron la piel, sus actuaciones son hiperactivas. No me cabe duda de que eso no salió sin más, sino que hubo un director detrás que los llevó al límite.
El rodaje fue tan extremo que Sam Neill llegó a declarar que perdió un poco de cordura haciendo la película. E Isabelle Adjani quedó tan tocada después de grabar algunas de las secuencias más fuertecitas que estuvo tentada de cometer suicidio.
El film tiene un par de personajes secundarios aparte de la pareja protagonista, la hermana y el amante de Anna. El amante es un mamarracho que sabe artes marciales y resulta bastante estrambótico. Con la hermana algunas cosas no quedan claras, como la verdadera naturaleza de su relación con Mark.

Posession: Terror de autor
Andrzej Żuławski, el director, se me ha revelado como un cineasta de talento tanto para lo visual como para lo emocional. La puesta escena, los planos, la fotografía, el tipo de lentes escogidas, las localizaciones y escenografía, todo demuestra una visión de autor. Pero no sólo eso. Para escribir el guion se inspiró en su propio divorcio real, al parecer bastante traumático y que lo dejó sumido en una profunda depresión. ¡Eso es un artista!, una persona que coge una experiencia personal devastadora y la transforma en arte, en una obra con enjundia y que no te deja indiferente.
Por cierto, años después de su traumático divorcio, Żuławski terminó casándose con Sophie Marceau, así que ni tan mal. (Por supuesto, hay otros atributos más importantes a tener en cuenta en una persona que la belleza, pero como mujer hermosa Sophie Marceau es top para mí).

Un divorcio berlinés
Además de exorcizar la experiencia terrible de su propio divorcio, esta separación puede leerse quizá también como una alegoría de un país que se resquebraja. Y es que Possession fue rodada en Alemania, concretamente en el Berlín Occidental, y el muro que dividía a los berlineses está presente en la cinta. Los escenarios son fríos, sucios, grises y decadentes. La elección de esta localización para el rodaje me da que no fue casual. El director vivía en Francia, a donde se había exiliado para evitar la censura de su Polonia natal, y se le propuso rodar en New York. Pero escogió Berlín.

Una possession sobrecogedora
Algunas secuencias de Possession son brutalmente impactantes, como:
- Cuando Mark (Sam Neill), tras la separación inicial, se pasa 3 semanas en shock y sin salir de su habitación. Su aspecto es un poema macabro: tiene barba descuidada, está todo sudado, sucio, demacrado y con la voz rota por completo.
- El intento de Anna (Isabelle Adjani) de lanzarse a un camión en marcha, previo momento en el que ella está en plena calle con la boca ensangrentada y discutiendo a gritos con Mark.
- Las automutilaciones con el cuchillo mecánico.
- Todas las discusiones, a berridos y muy salidas de madre, así como los intercambios de bofetadas y agresiones varias.
- Por supuesto, la escena en el metro en la que a Anna le da un jamacuco, un ataque de histeria y algo más… En esta secuencia la actriz quizá se pase un poco de la raya, o puede que no. Como dijo Javier Cansado: los actores están tan expuestos, son tan vulnerables… La suya es una profesión muy delicada, caminan por la cuerda floja y una misma actuación puede parecer colosal a un espectador, o demasiada exagerada para otro. Aquí lo que hace Adjani tiene un mérito innegable, es un despliegue de energía abrumador.
Por Possession la actriz Isabelle Adjani fue reconocida como mejor intérprete en el Festival de Cannes.

En su recta final, la peli terminará en un éxtasis de sangre, locura, asesinatos, más violencia y muerte. Y con alguna escena realmente grotesca entremedias. El cóctel no está exento de una ambigüedad desconcertante pero efectiva y perturbadora. Kafkiana incluso.
Quedan preguntas sin respuesta e insinuaciones que dan que pensar. Pero para mí eso está bien, no necesito saberlo todo ni entenderlo todo para disfrutar una película.